No quiero pensar. Sólo quiero escribir todo el día y no pensar en lo que digo y hago a cada minuto. Quiero dormir. Y si ocurre algo malo, despertaré y sólos erá un sueño. Quiero alejarme del mundo y no echarlo de menos luego. Quiero dejar de torturarme por todo lo que pierdo y lo que podría haber sido porque en realidad no sería nada y lo sé. Quiero escribir todo el día, porque es de lo poco que me hace sentir bien. Quiero valorar las cosas buenas y dejar de pensar en lo malo y no puedo.

Podría dejar de ser yo simplemente. Podría no ser tan cobarde y luchar. pero es que no encuentro nada por lo que luchar. No hay nada y por más que miro todo parece más vacío e hipócrita. Esto muy cansada y harta.

Echo de menos ésa sensación, de que todo pasa a través de mí sin tocarme, de que ni yo estoy dentro de mí en realidad, que todo es superficial. Las cosas no logran afectarme y nada puede hacerme daño. Lo echo tanto de menos. Ojalá pudiera... Dios, lo echo tanto de menos...

Hasta yo me aburro a mí misma. Así que no puedo esperar no aburrir a la gente. No quiero estropearlo todo al final. Porque en realidad esto es el final. Ya casi ha acabado y después, quién sabe...

Me agarraría a un clavo ardiendo si pudiera. Seguiría lo que fuera si mereciera la pena. Haría cualquier cosa por encontrar algo que diera sentido a esto. Pero no veo nada y cada vez estoy más canasada y aburrida. ¿Por qué todo es tan triste? Tan monótono, tan superficial... Y por qué yo también lo soy... Porque he camnbiado tanto y por qué de pronto tengo tanto miedo. De todos y de mí misma. Y de que todos me vean como soy, sin máscara. Perdida, sola y aterrada.